5 de Marzo de 2026

Las escuelas de la Fundación Jesuïtes Educació celebran la Semana Ignaciana

Las escuelas de la Fundación Jesuïtes Educació celebran estos días la Semana Ignaciana, una fiesta muy especial que invita a toda la comunidad educativa —alumnado, familias y equipos educativos— a compartir y celebrar el legado de Ignacio de Loyola.

Imatge
setmana ignasiana 2026

Esta celebración recuerda la experiencia vital de Ignacio, que descubrió profundamente cómo Dios se hace presente en nuestras vidas y nos acompaña siempre. En su camino personal reconoció que el amor de Dios se manifiesta en todas las cosas y en todas las personas, y que ese amor nos impulsa también a amar y servir a los demás.

Siguiendo este ejemplo, la Semana Ignaciana es un momento para vivir con gratitud, comunidad y compromiso. Ignacio y sus compañeros nos muestran que sentirnos queridos nos hace personas más agradecidas y más capaces de ponernos al servicio de los demás.

Durante estos días, las escuelas jesuitas organizan diversas actividades y celebraciones que recuerdan algunos de los valores centrales de la tradición ignaciana:

  • Aprender a amar. Más allá de todos los conocimientos que podemos adquirir, la educación ignaciana pone en el centro aprender a amar y cuidar a los demás.
  • Construir comunidad. Familias, alumnado y educadores formamos una comunidad educativa basada en el acompañamiento, el respeto y el amor.
  • Comprometernos con el mundo. En todo el planeta, jesuitas y colaboradores trabajan con niños y jóvenes –especialmente con los más vulnerables– amando, sirviendo y dedicando su vida a los demás.

La Semana Ignaciana es también una oportunidad para recordar el compromiso con la Casa Comuna y con la justicia social. Desde las escuelas se promueve avanzar hacia un mundo más justo e inclusivo, en el que todas las personas tengan un lugar digno para vivir, sin discriminaciones, más sostenible y con todas las voces escuchadas.

Con todas las actividades y celebraciones de estos días, la comunidad educativa quiere compartir un mensaje claro: amar y servir, reconociendo a Dios en el camino, tal como nos enseñó Ignacio.

¡Buena Semana Ignaciana a todo el mundo!