29 de Enero de 2026

Semana de Inmersión Ignaciana: una experiencia de luz, pausa y profundidad en la Cova de Manresa

Un total de 15 educadores y educadoras de todas las escuelas de Jesuïtes Educació participaron del 19 al 23 de enero en una nueva edición de la Semana de Inmersión Ignaciana, una propuesta formativa y espiritual que invita a adentrarse en la experiencia de los Ejercicios Espirituales en el mismo lugar donde San Ignacio.

Imatge
setmana immersio

Durante su estancia en Manresa, San Ignacio experimentó un intenso proceso de aprendizaje, purificación, iluminación y vivencias fundantes que transformaron profundamente su interior y dieron origen a la espiritualidad ignaciana. Es en este mismo escenario donde los participantes han podido, durante una semana, detenerse, escuchar y profundizar en la propia vida, dejándose inspirar por el camino ignaciano.

UN RECORRIDO POR LA MANRESA IGNASIANA

La semana combinó espacios de oración e interioridad con salidas para descubrir lugares significativos del paso de San Ignacio por la ciudad. Los participantes recorrieron el Pozo de la Luz, la Capilla del Rapto, el Pozo de la Gallina, la Basílica de la Sede, la Torre de Santa Caterina y el entorno del río Cardener, entre otros espacios que forman parte del legado ignaciano y que ayudaron a conectar historia y experiencia personal.

Este recorrido permitió conectar los momentos vitales de Ignacio con el propio proceso personal de cada participante.

SILENCIO, PALABRA Y COMUNIDAD

Las actividades de la semana alternaron lecturas compartidas de pasajes bíblicos, meditaciones guiadas, ratos de silencio profundo, momentos de paseo, lectura de fragmentos de la Autobiografía de San Ignacio y espacios de compartir vivencias en un ambiente de confianza y comunidad. Todo esto creó un clima que permitió a cada persona revisitar su propio proceso vital desde el corazón.

La semana fue conducida por los conciliarios de la FJE, Alexis Bueno SJ y Elisenda Suárez, que acompañaron al grupo con sensibilidad, humildad y proximidad.

Imatge
setmana immersio

VOCES QUE HABLAN DE UNA EXPERIENCIA TRANSFORMADORA

Algunos testimonios de los participantes explican con sencillez y fuerza qué les ha aportado esta inmersión:

"Ha sido un regalo."

"Ha sido conexión, reencuentro, volver al origen y dar más sentido a mi vida."

"Ha sido comunidad, acompañamiento y agradecimiento."

"Ha sido reencontrar la luz."

"Ha sido luz, calma y paz interior."

Palabras que reflejan un profundo proceso de revisión vital, escucha interior y reconocimiento del momento personal de cada uno.

UN RETO QUE CONTINUA

Al finalizar, el reto compartido es llevar al día a día toda la paz, el amor y la luz que se han probado estos días. Tal y como recordaba San Ignacio, el objetivo es siempre “en todo servir y amar”.

Una experiencia que se convierte en un verdadero regalo y que animamos a todos los educadores y educadoras a vivir cuando tengan la oportunidad.