Estos días hemos trabajado la motricidad fina a través de distintas propuestas plásticas inspiradas en el invierno. Los niños han experimentado con el trazo vertical, y han utilizado los colores propios de esta estación, un ejercicio que ayuda a preparar la mano para futuros aprendizajes como el dibujo y la escritura.
También hemos realizado una actividad muy especial: pintar con ceras blancas. Esta propuesta invita a los niños a explorar, descubrir y sorprenderse con lo que aparece en el papel mientras practican el movimiento de la mano y el control del trazo.
A través de estas experiencias artísticas, los niños y niñas fortalecen los pequeños músculos de la mano, mejoran la coordinación ojo-mano y desarrollan su creatividad, disfrutando del proceso.