En el aula de Llar 1 hemos llevado a cabo una propuesta artística y sensorial centrada en el rastro que dejan los objetos. A partir de la experimentación con pintura, los niños y niñas han podido descubrir que los objetos no solo sirven para tocar o manipular, sino también para dejar huella.
En esta actividad hemos usado las ruedas de un coche como herramienta de pintura. Los niños y niñas las han hecho rodar sobre el papel, mientras observaban con curiosidad cómo, a medida que avanzaban, aparecían líneas, marcas y caminos llenos de color.
El proceso ha sido tan importante como el resultado. Los niños y niñas han experimentado libremente, han repetido movimientos, han explorado la presión y el desplazamiento, y han disfrutado viendo cómo la acción tenía una consecuencia visible. Todo ello favorece la coordinación, la concentración y el descubrimiento causa-efecto.
A través de propuestas como esta, en Llar 1 seguimos fomentando un aprendizaje significativo, respetuoso con el ritmo de cada niño y niña y basado en el descubrimiento, la manipulación y el placer de crear.