19 de Febrero de 2026

Visto y no visto

¿Qué elementos de los que nos rodean no somos capaces de ver? Queremos aproximar a los niños y niñas del MOPI al mundo, a todos aquellos organismos y elementos invisibles a simple vista con los que convivimos diariamente.

Aprovechamos cualquier excusa o cualquier elemento cotidiano para preguntarnos cosas sobre lo que se ve, lo que no se ve, cómo podemos ver las cosas que no vemos a simple vista y muchos más aspectos de la visión, como, por ejemplo, el tamaño, la luz, el color, la transparencia, los puntos de vista…

Dentro del nodo de aprendizaje Vist i no vist, y a través de diversas y variadas actividades, pretendemos que los niños descubran elementos del entorno que no pueden verse a simple vista, apliquen el método científico, utilicen diferentes instrumentos para investigar y tomen conciencia de los elementos y las situaciones que nos generan miedo.

El mensaje invisible

En este nodo científico, que nos invita a investigar todo aquello que está ahí… pero que no siempre podemos ver, hemos recibido una carta escrita con tinta invisible. Solo con una luz especial hemos podido descubrir su mensaje, despertando la curiosidad, la sorpresa y las primeras hipótesis.

A partir de aquí, iniciaremos un camino de exploración en el que observaremos, experimentaremos y haremos preguntas sobre el mundo invisible que nos rodea. Porque aprender también es mirar más allá de lo que se ve a simple vista.

Cómo echar a los monstruos

Hemos compartido un cuentacuentos muy especial con Mireia Olivé, autora del libro Com fer fora els monstres.

A través de su relato, los niños han podido acercarse al miedo de una forma respetuosa y cercana, descubriendo estrategias para entenderlo y superarlo. Esta actividad se enmarca dentro del nodo “Vist i no vist”, donde trabajamos aquellas cosas que nos rodean, pero que no podemos ver a simple vista, como las emociones.

El cuento se ha convertido en una herramienta pedagógica para escuchar, compartir y abrir conversaciones significativas, y ha ayudado a los niños a poner nombre y sentido a lo que sienten, favoreciendo la seguridad emocional y la confianza.

Imatge
mireia olivé

El mundo de los microbios

En el marco del nodo Vist i no vist, nos adentramos en un mundo fascinante que no podemos ver a simple vista; hoy hemos hablado de los microbios. Antes de empezar a investigar, observar y experimentar, hemos querido detenernos en un primer paso clave del pensamiento científico: imaginar y formular las hipótesis.

A partir de conversaciones en el aula, preguntas abiertas y mucha creatividad, los niños han expresado cómo creen que son los microbios: grandes o pequeños, de colores vivos u oscuros, con patas, ojos o formas bien sorprendentes. Estas representaciones nos muestran no solo su imaginación, sino también los conocimientos previos con los que inician el proceso de aprendizaje.

El hormiguero

También dentro del nodo Visto y no visto, exploramos todo lo que existe, pero que a menudo no podemos ver a simple vista. Esta vez, lo hacemos a partir de un elemento muy especial que tenemos en la escuela: un hormiguero.

El hormiguero nos permite acercarnos al mundo subterráneo, a las madrigueras y a todo lo que pasa bajo tierra. Un espacio invisible a nuestros ojos cuando caminamos por el patio, pero lleno de vida, de movimiento y de organización. A través de la observación directa, los niños pueden descubrir que bajo nuestros pies hay todo un universo que trabaja en silencio.

El hormiguero se convierte así en una herramienta pedagógica potente para entender que no todo lo que es importante se ve, pero sí existe y tiene una función.

Aprendemos a mirar más allá de lo evidente, a observar con calma y a descubrir que el mundo está lleno de realidades escondidas que vale la pena conocer.